Mi cicatriz: ¿Es hipertrófica o queloide?

Cuando nos sometemos a una cirugía o sufrimos una herida profunda, el proceso de cicatrización es clave no solo para la estética, sino para la funcionalidad de nuestro cuerpo. Dos de las alteraciones más comunes en la curación son las cicatrices hipertróficas y los queloides. Aunque a menudo se confunden, tienen características distintas y requieren enfoques terapéuticos diferentes.
Cicatriz Hipertrófica vs. Queloide
La principal diferencia radica en los límites de la lesión original. Una cicatriz hipertrófica se mantiene dentro de los bordes de la herida original, aunque se presenta elevada, roja y a veces molesta. Por lo general, aparece pocas semanas después de la lesión y puede mejorar de forma espontánea a lo largo de un año.
En cambio, el queloide sobrepasa los límites de la herida original, extendiéndose hacia el tejido sano circundante. Es una producción descontrolada de colágeno que no mejora por sí sola y puede seguir creciendo con el tiempo. Suele ser rígida, picar o causar dolor al tacto.
"El tratamiento temprano de una cicatriz puede prevenir restricciones de movilidad y dolores crónicos derivados de adherencias tisulares."
¿Cómo puede ayudarte la kinesiología integral?
El tratamiento kinésico de cicatrices va mucho más allá de la aplicación de cremas. Mediante técnicas especializadas de terapia manual, movilización de tejidos profundos, presoterapia, silicona grado médico y herramientas tecnológicas, es posible:
- Liberar adherencias que limitan el movimiento muscular o articular.
- Reducir la inflamación y el enrojecimiento al mejorar la microcirculación local.
- Disminuir la sensación de tirantez, picazón o dolor.
- Flexibilizar el tejido para lograr una cicatrización plana y funcional.
Si tienes una cicatriz reciente (como una cesárea, abdominoplastia o cirugía traumatológica) o una antigua que te genera molestias, te invito a una evaluación para diseñar un plan a tu medida.
